Una mujer hermosa, solitaria, simpática, neurótica, simbiótica, dependiente, analítica, estorbosa, un buen amigo, quejumbrosa, sonriente, desestresante, codelincuente, avara, sofoquina, impredecible, arrogante, tierna, montañosa, melancólica, impaciente, nerviosa, importante, menesterosa, perezosa, alimentosa, ruidosa, amorfílica, coca-colafílica, viciosa, extraña, desaliñada, exagerada, hipocondriáca, desbordada, depresiva, pesimista, implacable, dramática, miedosa, apoderada, desprotegida, inteligente, desmesurada, guapa, estudiosa, fuerte, amorosa, sarcástica, divertida, mortal, audaz, fugaz, escurridiza, inconstante, fugitiva, soñadora, idealista, mala consejera, rabisalsera, inconsecuente, sofisticada, preciosista, posma, helgada, ocurrente, macetuda, curvilínea, delincuente, burlona, condescendiente, internacional, ausente, capaz, inestable, racional, turbulenta, anafrodita, hafiz, cosmopolíta, hermafrodita, imprecisa, apasionada, desencajada, antisocial, psicópata, sociópata, asesina, mitómana, política, escritora, pintora, cantante, explosiva, anciana, juvenil, maravillosa, romántica, ilusionista, chantajista, manipuladora, atea, espiritual, empírica, autodidacta, materialista, perfeccionista, interesada, superficial, vanidosa, desquiciada, lisonjera, glotona, malmaridada, solterona, abuhada, absurda, banal, vanguardista, exótica, escéptica, patriciana, inmodesta, aprehensiva, comprensiva, disyuntiva, enamoradiza, cursi, kinestésica, verdadera, desafiante, caprichosa, distraída, sollozante, iracunda, moderna, grandilocuente, ingeniosa, rebuscada, altisonante, barroca, cenicienta, honorable, convincente, enfática, artificiosa, necia, disparatada, fresca, graciosa, triste, noble, generosa, obsesiva, compulsiva, tabaquista, cybernauta, internetfílica, hetereosexual, bibliófila, entregada, insectofóbica, atenta, honesta, curiosa, infantil, complicada... etc, etc, etc.
Todo eso soy o he sido en algún momento de mi vida... y mucho más.